seguida por un intransigente abandono
datan el comienzo de un pésimo terremoto.
Ahora, paseo por las calles con vacío
del que me digo no soy dueño,
sino coparticipe de lo que, tal vez, hemos sido.
¿Quién eres? Un misterio
fugaz como lo que transcurre en el universo,
falsamente latente, como lo percibe un humano.
En este paisaje verde que recorro
tras un sendero de vida cautivo,
mientras me observo y divago:
ancla las enseñanzas del tiempo
para que no se las lleve el viento;
y recuérdalas para no acabar en olvido.